viernes, 22 de abril de 2016

 ME ¿GUSTAS?

No, no me gustas, me gestas (sí, ya sé que sólo ambos lo comprendemos) pero ahora entiendo que realmente desde ese entonces ya hablábamos de algo diferente, no era un simple gusto, como cuando te puede gustar un color o un sabor o un aroma, sí que era más profundo, desde hace como dos años que lo sé, al igual que comprendí después de decírnoslo que amar ya nunca iba a ser suficiente para darle un verbo como calificativo a lo que sentíamos…
¿Entonces qué es? Si no es amor, si ha sobrepasado los límites, pero lo sigue siendo, pero es mucho más, ¡ah! Que complicado es esto de los sentimientos, y que hermoso al mismo tiempo.
Me resulta muy satisfactorio el hecho de que esa confesión tan inconfesable nos haya abierto un mundo de posibilidades, un montón de cosas por hacer y vivir y sentir, así es como me he dado cuenta de que todo ha evolucionado hasta lo que somos ahora, y lo mucho que nos amamos y todo lo que hacemos y podemos y queremos hacer.
Y cómo reaccionar ante eso sino con unas ganas enormes de abrazarte y darte un besazo y decirte ¡por fin! No tenías idea de cómo esperaba ese momento, y cuando realmente llegó quise apretarlo, hacerlo mío y nuestro, adentrarnos en esa nueva etapa, ya sabes… después de haber salido varias veces y conocernos y darnos cuenta de lo bonito que siempre ha sido estar juntos, de lo hermoso que sería juntarnos mucho más, de esas conversaciones interminables sobre cualquier tema interesante, profundo o extraño e incluso temas que a cualquiera podría parecerle estúpido excepto a nosotros… Amé esa manera que teníamos de conectarnos, de estar de acuerdo en tantas cosas, de compartir un montón de opiniones y de complementarnos en nuestros desacuerdos.
Eras una de esas personas con las que deseas que el tiempo se detenga para continuar con lo que sea que estés haciendo junto a él, o que al contrario, se acelere para que llegue el momento de tener aunque sea un instante a su lado; es que es tan sencillo tenerte conmigo y que todo surja tan espontáneamente que no existe una comparación para ello. Y cabe decir que eso es bastante extraño conociendo lo tímidos y cerrados que somos y hemos sido con los demás, juntos aprendimos a leernos y a escucharnos, no sé cómo pasó eso, es muy curioso que hayamos podido soltarnos a alguien completamente, cuando nunca antes lo hemos hecho.

Me encanta que contigo todo sea así, es que no hay absolutamente nada que pueda ocultarte, y no hay absolutamente nada que puedas ocultarme, he aprendido a descifrar tus rincones, cada expresión, gesto, palabra o silencio, me has enseñado a interpretarlo cada día, y sé que haces justamente lo mismo conmigo.

1 comentario: